Al final del taller 1, los participantes socializaron sus experiencias y reflexionaron sobre el perfil del ingeniero industrial.

Entre el 18 y 22 de junio se desarrolló la Escuela de Orientación Profesional, que tenía como objetivo la reflexión de los jóvenes sobre la selección de una carrera profesional. En nuestro programa fue un gran éxito; por ello, queremos mostrar las experiencias de las cuatro sesiones programadas.

Sesión 1: ¡Quiero ser un ingeniero industrial!

El objetivo de este taller fue dar a conocer de manera vivencial a los asistentes principales áreas y dominios que podría manejar un ingeniero industrial competitivo, con énfasis en las áreas de profundización que tiene nuestro Programa.

Como inicio, se revisó los preconceptos de los estudiantes acerca de competencias, dominios y áreas de desempeño profesional. Luego, se repartieron roles y se establecieron acuerdos de trabajo cooperativo para efectuar talleres vivenciales en administración de operaciones, investigación de operaciones, logística y gestión organizacional.

Sesión 2: Administración moderna de las operaciones

Los participantes acudieron a dos talleres. En el primero, se ilustraron tres variables fundamentales que están presentes en la administración y que de ellos depende la competitividad en el ambiente empresarial: la calidad, el tiempo y el costo. Este enfoque conlleva a desarrollar métodos de operación eficientes y como actividad se desarrolló un diagrama bi-manual que evidencia las operaciones para el ensamble de un bólido. El objetivo era la reducción de operaciones y de movimientos al aplicar principios de estudio del trabajo.

En grupos de trabajo se observó que los participantes ejecutaron una planeación para identificar los pasos que se siguen en el ensamble; luego, la elaboración del diagrama y, al final, la toma de un video para identificar ciclos de trabajo que incrementen el número de productos terminados con estándares de calidad. Los mejores fueron socializados. Expresamos agradecimientos a Diego Ortiz Rodríguez y Valentina Arias Camargo.

El segundo taller se cumplió en el laboratorio del Programa, al simular una línea de producción usando bandas semiautomáticas y un sistema de operación de halar “pull” bajo la filosofía Kanban. Cada participante tuvo un rol: algunos como operarios, otros como distribuidores y otros como inspectores de calidad. El cierre consistió en desarrollar preguntas para la reflexión sobre la importancia del ingeniero industrial para la toma de decisiones.

Sesión 3: El rol del ingeniero industrial en la logística

Este encuentro tuvo como objetivo identificar los desafíos de la Ingeniería Industrial en la gestión de la cadena de suministro, lo que conlleva a tener eficientes sistemas de información al sincronizar la demanda con el aprovisionamiento. Por grupos, los participantes practicaron el juego de la cerveza al asignar roles que caracterizan la cadena de suministro; es decir, el aprovisionamiento de materias primas, la producción, y el manejo de inventarios, distribuidores y clientes finales.

Los participantes identificaron la necesidad de conocer la demanda de bienes finales para operar bajo enfoques de arrastre, ya que en enfoques modernos de operación las organizaciones basan sus procesos en las necesidades del cliente. Al concluir, se evidenció que los participantes reconocen la necesidad de tener niveles justos de inventarios para asegurar un nivel de servicio al cliente competitivo a bajos costos.

Sesión 4: Lo maravilloso de los procesos industriales

El líder de este taller aplicó una estrategia didáctica que despertó el interés de los asistentes sobre dos aspectos vitales para el futuro de los jóvenes y, en especial, para el ingeniero industrial: la personalidad y la competitividad. Respecto a la personalidad, se hizo hincapié sobre cómo llegar a alcanzar el desarrollo social y económico del país si se cambian hábitos que nos conducen a ello, como el mal manejo del tiempo, el uso inadecuado del celular y el inapropiado comportamiento social evidenciado en el vocabulario y la comunicación. También se propició una reflexión ética sobre la problemática del país.

Concerniente a la competitividad, los participantes reflexionaron sobre la importancia de la lectura con el lema 'Quien lee tiene una ventaja' y la necesidad de dominar otros idiomas y el conocimiento de la computación.

Finalizada esta reflexión, se dio a conocer la importancia de los procesos industriales para la creación de valor agregado, con referencia al conocimiento aprendido en el bachillerato de las ciencias, especialmente la biología, la química, la ecología, la matemática y la física, para explicar el funcionamiento de las operaciones en la transformación de materias primas en productos terminados.

Durante esta última parte, se mostró a los asistentes las visitas empresariales efectuadas por los estudiantes y que enriquecen su perfil profesional. Además, se asistió al laboratorio de calderas, para mostrar la aplicación de los procesos explicados.